Es difícil explicar en pocas palabras lo magnífico de este hotel, desde que te pasan a buscar hasta que te devuelven al sitio que les indicas te tratan con una amabilidad y atención, pocas veces vista. En todo momento están pendientes si necesitas algo, súper predispuestos a sacarte hermosas y profesionales fotos, mientras vivis la experiencia de conectar con las jirafas y alimentarlas. Si bien, el desayuno y el momento en que ellas comienzan a acercarse es súper temprano (06:00 am) vale la pena madrugar. Aunque en el tea time (17:00 pm) también se acercan a que las alimentes. El lugar es soñado, te sentís inmersa en un cuento todo el tiempo. Dato a tener en cuenta: el hotel cuenta sólo con 10 habitaciones y se debe reservar con mucha antelación (yo lo hice un año antes). Si bien, es un capricho caro..vale la pena pagar por ello. …
Conocer la interesante historia de este lugar, pasar una noche en una casona de principios de siglo finamente decorada y degustar de unos manjares exquisitos en ambientes cuidadosamente acondicionados, son sólo detalles que acompañan a la inigualable experiencia de sentir, tocar y comer entre las bellas jirafas Rothschild. Y como si esto fuera poco, el personal brinda una atención tan esmerada que uno no se siente un huésped, sino un amigo de la casa. Ninguna excusa es válida para no vivir esta bella experiencia!!! Vivencia insuperable que jamás podré borrar de mi alma!!!
Pasar dos noches y tres días en este hotel ha sido un sueño hecho realidad. Llevábamos más de un año esperando el momento ya que el hotel tan solo dispone de 10 habitaciones y tienes que hacer la reserva con más de un año de antelación. Nuestra expectativas se han cumplido con creces. Desde el primer momento en el que te recibe alguno de los managers, te sientes como en tu propia casa. El hotel tiene dos edificios de una planta cada uno donde en la parte de arriba se suelen alojar los huéspedes, y en la de abajo hay salones con chimeneas y comedores. La habitaciones no tienen llave de ningún tipo. Si lo deseas, puedes cerrarlas pero solo desde el interior. Esto te da un idea de lo seguro y cómodo que te sientes en todo momento durante tu estancia. Los clientes pueden moverse libremente de un edifico a otro aunque no estén alojados en él. Está todo cuidado hasta el mínimo detalle. Absolutamente todo está relacionado con las jirafas: toallas, objetos de decoración, cuadros, fotografías, vajilla, albornoces, etc... El desayuno comienza a servirse a las 6:30 de la mañana. Desde las 6, las jirafas empiezan a acercarse a alguno de los dos edificios en busca de su comida. Si tienes suerte y te toca una habitación con terraza, como fue nuestro caso, puedes alimentarlas desde el balcón. Hay que madrugar mucho para poder disfrutar de ellas, pero es indescriptible la sensación de darlas de comer con tu propia mano. A partir de las 13:00 se sirve el almuerzo. Si el tiempo acompaña, este se realiza en la terraza exterior. A las 17:00 horas, en la parte delantera del edifico principal, hay unos cómodos sofás donde se sirve el tea - time. El staff comienza a depositar en mesas, una gran variedad de dulces, tartas y pasteles junto con café y té. Es el otro momento del día en el que se acercan las jirafas al hotel y puedes alimentarlas con la única separación de un pequeño muro de no más de medio metro de altura. La cena se sirve a las 19:30. En esta comida, tienes la opción de sentarte en una mesa grande y, compartir mesa y mantel con más huéspedes. A su vez, te ofrecen la posibilidad de tener un cena romántica con tu pareja en privado. Mientras que estás cenando, aprovechan para entrar en tu habitación y ponerte bolsas de agua caliente en el interior de la cama, así como descorrer la mosquitera. La comida es realmente espectacular. Todo está cocinado con mucho mimo y con materia prima de primera. En cualquier caso, si hay algo que no te guste o a lo que tengas alergia, no tienes más que decirlo y te lo cambian de inmediato. Completamente todo está incluido en el precio. Lo único que hay que pagar aparte es el champagne. Los clientes disponen de un mueble bar cargado de bebidas de todo tipo que pueden servirse ellos mismos o pedírselo a algún miembro del staff para que lo haga por ti. Todo el staff del hotel está pendiente de ti en cada momento del día, preguntándote continuamente si necesitas o te apetece alguna cosa. Son súper educados y detallistas. Además, casi parecen fotógrafos profesionales. Si se lo pides, hacen unas fotos espectaculares. Cualquier cosa que se te ocurra, pídesela a alguno de los trabajadores, estarán más que encantados de ayudarte. Lo único que para mi gusto, podría mejorar el servicio que ofrece el hotel es que el staff hablase más idiomas aparte del inglés. Es un capricho caro, pero merece muchísimo la pena el esfuerzo. Ojalá podamos volver algún día... Asante Sana ! …
Increible experiencia en el Hotel, excelente atención y conmovedor el contacto tan cercano con las jirafas y los cerdos salvajes .Que las jirafas coman de tu mano es una experiencia que nunca voy a olvidar.
Es un hermoso lugar y me encanta que hayan encontrado una forma tan buena de conservar a estos magníficos animales. No me tocó quedarme en el hotel, pero en la visita que hicimos me pareció un muy buen lugar. Nunca pensé que iba a tener tan cerca a las jirafas. No solo es una buena experiencia, sino también una genial oportunidad para conservar las jirafas!
"Solicitar una habitación en el edificio principal. A primera hora, podrá alimentar a las jirafas desde la ventana de su cuarto"Leer la opinión completa
"Reserva pronto. Todas las habitaciones parecen estupendas pero las suites son excepcionales. Las habitaciones que hacen esquina en la casa principal tienen terraza privada desde la que alimentar a las jirafas."Leer la opinión completa
¿Es el propietario o administrador de este establecimiento? Solicite su perfil gratis para responder las opiniones, actualizar su perfil y mucho más.
Solicitar su perfil